Blasco-Mutxamel, Arcadio (Mutxamel, Alicante, 1928)
El Cau. Entrada para un laberinto
Hierro y terracota. 205 x 305 x 205 cm
1970
Museo de Escultura
Propiedad del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Fecha de depósito en Leganés 2000-2001
Alicante, 1928.
Pintor que en la segunda mitad de la década de los 50 encuentra en la cerámica el material idóneo para la expresión plástica. Su formación artística como pintor tiene lugar en la Escuela de Bellas Artes de Madrid, donde llegó a los 19 años, terminando el curso de profesorado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia en 1953. Ese mismo año se traslada a Italia, en donde reside por dos años en la Academia de España en Roma, allí tiene su primer contacto con la cerámica a través de la obra de Nino Caruso y de Carlo Zauli.
Al regresar a España, realiza sus primeras experiencias cerámicas y se interesa por la cerámica artesana. En 1955 instala su primer taller en la nave- cedida por el arquitecto Luis Feduchi- el edificio a mitad construir del Museo de América situado en la Ciudad Universitaria de Madrid, que compartió con José Luis Sánchez, Jacqueline Canivet y Carmen Perujo; allí realizaría, entre otras obras, muchas vidrieras, mosaicos y murales cerámicos destinados, en gran parte, a ornamentar las iglesias que se construyen por encargo. El inmenso espacio de este lugar de trabajo para la creatividad también fue utilizado ocasionalmente por pintores como José Vento, Hernández Mompó, Rafael Canogar, Antonio Saura, etc., que tenían necesidad de realizar obras de gran formato y no disponían de espacio suficiente en sus estudios. Este taller provisional llegó a convertirse en un lugar de encuentro de artistas de la joven vanguardia madrileña.
Precisamente, una de las características más destacables de la trayectoria como ceramista de Arcadio Blasco es su participación directa, entre los años 1945 y 1974, en el nuevo acontecer del arte contemporáneo, pues fue - como ha señalado acertadamente Carmen González-, "el único artista cerámico que por una serie de "casualidades"- como él mismo define- participa en el campo de las artes plásticas, y que ha realizado gran cantidad de exposiciones nacionales e internacionales en los foros del arte contemporáneo llevando siempre obra cerámica. Blasco aventaja por generación a una serie de propuestas similares que no van a tener la misma difusión artística siendo destinadas casi siempre, exponer su obra en ambientes exclusivamente cerámicos".
Efectivamente, Arcadio Blasco - que había mostrado durante los años 1955 y 1956 sus pinturas en exposiciones colectivas como la X Trienal de Milán o la itinerante Arte Joven junto a artistas como Rafael Canogar (Toledo, 1929), Antonio López (Tomelloso, 1936), Lucio Muñoz (Madrid , 1929), Luis Feito (Madrid, 1929), etc,.- continuó participando a partir de 1959, con obras realizadas en cerámica, en exposiciones como Jonge Spaanse Kunts (itinerante por Amsterdam, La Haya, Utrech, Nueva York, Madrid)en las que figuraban importantes pintores, que como él, participaban de la nueva vanguardia.
Después de una primera aproximación directa al que hacer cerámico, que consistió en emplear la superficie de recipientes como soporte de su vocabulario pictórico - realizando obras con cierta carga decorativa-, Arcadio Blasco se sentirá fuertemente atraído por las cualidades y expresividad de esta materia, y como consecuencia nacerán sus Cuadros cerámicos (1956-64). Se trata de pinturas cerámicas inmersas en el informalismo de carácter abstracto y gestual - realizadas sobre plaquetas, que en muchas composiciones serán el distinto tamaño y grosor -, en las que los esmaltes de colores son aplicados con la técnica del "driping" que el autor utiliza para dejar constancia del gesto en el acto pictórico, al tiempo que persigue conseguir determinadas calidades cromáticas y contrastes matéricos.
Fragmento del texto de Josep Pérez Camps con motivo de la exposición de Arcadio Blasco en la Sala Luzán de Zaragoza en 2001.
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